Lengua castellana y LiteraturaTextos líricosCaracterización pragmática.A no ser que se trate de un cuento corto, los textos narrativos completos tienen una extensión amplia. En este curso nos encontramos mayoritariamente ante textos fragmentarios (lo cual dificulta a veces su comprensión y análisis), pero pertenecientes a los periodos literarios estudiados. El conocer la obra o el autor puede facilitar mucho la tarea, La ficción narrativa no es fácilmente reconocible en la mayoría de los textos. Puede producirse un desajuste entre el tiempo histórico del autor y el tiempo ficticio del narrador. Es el caso de la novela histórica, presente ya desde el Romanticismo. Una de las novelas más utilizadas en las PAU es La verdad sobre el caso Savolta de Eduardo Mendoza. Publicada en 1975, reconstruye la agitación revolucionaria acaecida en Barcelona durante el periodo 1917-1919. Caracterización genérica.Estructura externa.Se trata de un mero trámite en la mayoría de los casos. Habría que señalar los elementos más puramente formales, como el número de líneas que ocupa el fragmento. En ciertas novelas (San Manuel Bueno, mártir o Pedro Páramo ) la forma externa podría ser interesante, cuando el fragmento seleccionado coincida con una de las secuencias. Cabe hacer mención a la estructura externa de los párrafos. Se pueden señalar dos caminos diversos su la utilización y longitud. Frente a la brevedad y condensación de La busca de Pío Baroja aparece la amplitud narrativa ( casi hiperbólica ) de Cien años de soledad. Entre medias, se pueden encontrar múltiples ejemplos. Evidentemente, se deben explicar las causas de uno y otro estilos narrativos. Deben
señalarse también aquellos elementos externos que sean
significativos. Frecuentemente se pasan por alto datos tan
significativos como las "comillas",
palabras en
cursiva,
Números.
El pin del móvil y el puk del módem, la contraseña de iTunes, el teléfono fijo de mamá, el prefijo de Asturias, la clave de acceso al cajero automático, la matrícula del coche, el número del DNI, la inflación interanual, el producto interior bruto, el diferencial de la deuda, la talla de los pantalones y la ropa interior, las dimensiones de la pena, los 31 días de enero y los 28 de febrero, tu cumpleaños, nuestro aniversario y el del fallecimiento de papá, el tiempo de cocción del huevo duro y la caducidad del yogur, las cucharadas diarias de jarabe, la cantidad de sal, el valor de referencia de la urea, las pulsaciones por minuto, la temperatura del microondas, las horas de insomnio, la línea 5 del metro y el vía crucis de las 12 estaciones, los dígitos de la hipoteca, el IVA, el IRPF, el Euríbor, el tanto por ciento de descuento, los puntos de la tarjeta de Iberia, la hora de entrada, la numerología china, los honorarios del dentista, los dedos de la mano, los pelos de la cabeza (pocos), los pares de calcetines, la cuenta del supermercado, el cuentakilómetros, el cuentarrevoluciones, el contador del gas, de la luz, las páginas de Anna Karenina, los volúmenes de la enciclopedia Espasa, el limitador de velocidad, los metros cuadrados construidos y los hábiles, los cuartos de baño, los puntos de luz, el salario bruto y el líquido, los años de cotización, el tiempo de carencia, la tercera temporada de Mad Men, la cuarta de El ala Oeste de la Casa Blanca, la quinta de Los Soprano, el control del peso, el podómetro, el metrónomo, los litros de agua consumidos, los goles del domingo, el porcentaje de seguimiento de la huelga según los sindicatos, según la policía, según el Gobierno, la patronal o Dios, el décimo de Navidad (que acabe en 7), la indemnización por año trabajado. Y la sala 10 del tanatorio, por ejemplo. Juan José Millás. EL PAIS, 01-X-2010 La descripción realista tiende al detalle y la prolijidad, en un intento de acercarse lo más posible a la realidad. En el siglo XX, predomina la descripción impresionista, con pequeñas pinceladas sobre la realidad que se describe. Pero no está lejos la descripción expresionista, en la que se presta atención a los aspectos más desagradables de la realidad. La mezcla de lo real y lo maravilloso es la característica principal de las novelas hispanoamericanas a partir de 1940. Por último, señalar que la ausencia de fragmentos descriptivos también puede ser significativa: Unamuno decía que la descripción era "paja, paja". Cuando aparece en San Manuel Bueno, mártir llevará asociados otros valores (simbólicos).
El diálogo es un instrumento inapreciable para caracterizar a los personajes. Los personajes se van mostrando “según obran, pero sobre todo según hablan”, como decía Unamuno. Puede haber contradicción entre el obrar y el hablar. El diálogo también pondrá de manifiesto la clase social a la que pertenecen los personajes. Las diferentes variedades diastráticas (sociales) utlilizadas deben ponerse de manifiesto. Algunos narradores, además, se dejan contagiar por estos usos: abandonan repentinamente su registro culto y utilizan un registro semejante a los personajes que describen. Generalmente las variedades que mejor se reflejan son las de las clases sociales menos pudientes. Se encontrarán registros coloquiales, familiares, vulgares, etc... hasta llegar a las jergas de los mundos marginales. Se encuentran variedades diatópicas ( geográficas): toda la novela regionalista del XIX o los cuentos de Clarín están plagados de peculiaridades lingüísticas del norte peninsular. Es posible considerar algunas palabras como variedades diacrónicas ( temporales). Aunque todas las obras pertenecen al español moderno, el desconocimiento de algunas palabras no se debe achacar a pobreza léxica, sino al desuso que se ha producido. En otros casos, los arcaísmos son claros, más en las obras dramáticas que en las novelas. De igual forma, se podrían ver las variedades diafásicas ( de uso). Los personajes hablan de manera diferente en función de sus interlocutores. La colmena es el ejemplo más evidente. Se puede establecer toda una jerarquía social según el lenguaje. Se debe considerar su extensión. Frente a la abundancia del diálogo en San Manuel Bueno, mártir (presenta varios niveles de diálogo: diálogo dentro de un diálogo), la escasez que presenta Cien años de soledad. Tiene ello que ver con la concepción y significación de la novela de sus autores respectivos. Un elemento novedoso dentro de la novela del Siglo XX es la técnica del monólogo interior, que trata de reproducir el flujo del pensamiento. Especial mención requiere Cinco horas con Mario. Casi toda la novela es un diálogo ficticio de Carmen con su marido muerto: son verdaderamente una muestra del habla de las mujeres españolas de cierta edad. Caracterización lingüística y literaria.Todos los rasgos anteriores vienen caracterizados por diferentes rasgos lingüísticos. Frente a los textos líricos y dramáticos, los narrativos presentan una menor acumulación de figuras literarias, pero no dejan de estar presentes. A todos los elementos, se puede añadir especialmente la intertextualidad. Se alude con ello a la presencia de otros textos, ya sea con citas textuales de otros autores u obras, ya sea por referencias indirectas. La Regenta tiene múltiples referencias al mundo romántico y al teatro calderoniano. En la narrativa del siglo XX, estas referencias se acrecientan. Cien años de soledad es el ejemplo más evidente de ello: los "juegos" con otros textos son numerosos, desde La Biblia a canciones y cuentos infantiles, pasando por buena parte de otras obras del mismo García Márquez y de otros novelistas hispanoamericanos. Pero no es el único. Cinco horas con Mario presenta al comienzo de cada capítulo una cita textual de un libro de rezos, remarcada en cursiva. O las citas de Carl Marx que hace Unamuno en San Manuel Bueno, mártir. Es uno de los recursos para buscar la complicidad con el lector. Frecuentemente tienen un carácter marcadamente humorístico o crítico. |
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