Literatura Española del Siglo XX

Comentario de un Texto dramático
Valores formales

     El texto teatral presenta unas características muy especiales en tanto en cuanto no es un texto con validez por sí mismo, como ocurre con la poesía y la novela. Está pensado y escrito como texto para la representación, independientemente de que sea o no representado. El autor desaparece por completo, cediendo la voz a sus personajes, que deberán ser interpretados por actores, con vestuario, escenografía, "atrezzo", iluminación, música, efectos, etc, (siguiendo las indicaciones que el dramaturgo ideó ). No siempre se consideran estos aspectos en el comentario dramático, que suele reducirse a un comentario literario, del texto, sin atender a los otros factores que, sin ser estrictamente literarios, están de forma implícita ( a veces más que explícita ) en el texto.
Para el comentario del texto dramático habrán de seguirse los siguientes puntos:
A.- Estructura externa.
B.- Estructura interna.
Acotaciones.
Espacio-Tiempo.
Convenciones teatrales
Diálogo.
Conflicto
Personajes
C.- Lenguaje Literario

A.- ESTRUCTURA EXTERNA.
    Consiste en separar los elementos textuales (las palabras que se dicen en escena) de los no textuales (reciben el nombre de acotaciones escénicas). Las acotaciones escénicas suelen presentarse ( en cursiva entre paréntesis ). No siempre es así. Luces de bohemia presenta las acotaciones en párrafos independientes, en cursiva; si bien las acotaciones de esta obra son las más singulares de todas.
    La descripción de la escenografía suele hacerse al comienzo de cada obra, cuadro, acto o escena, dependiendo de si va cambiando o se mantiene fija. No suele presentar una tipografía especial, aunque muchas ediciones de obras dramáticas la ponen en cursiva. Como el texto aparece antes del comienzo del diálogo, su reconocimiento no presenta problema alguno.


B.- ESTRUCTURA INTERNA
    Más que de una estructura interna, se trata de analizar aquellos elementos relevantes formalmente en un texto dramático. Se exponen a continuación.
ACOTACIONES.
    Su finalidad es servir de guía para la escenificación de la obra. Debieran, por ello, tener un carácter objetivo, señalando los elementos imprescindibles para el desarrollo de la escena. A veces, la preocupación de los dramaturgos les lleva a convertirse casi en escenógrafos. La precisión y minuciosidad de algunos ( Buero Vallejo, Mihura ) contrasta con la parquedad de otros ( Lorca, Benavente ). Ya desde aquí podría observarse la diferente consideración que los elementos escénicos tienen para unos y otros. Aun así, esta objetividad se cumple en muchas acotaciones de sus respectivas obras.
    Pero también es muy cierto que se supera esa finalidad y carácter en muchas de ellas. Se convierten en acotaciones literarias, donde no sólo están presentes esos apuntes escenográficos, sino que además se añaden otros propios de cualquier texto literario. Frecuentemente, en estos casos, se olvidan unos en favor de otros y viceversa. Habría que establecer el valor escénico de estas acotaciones atendiendo a la posibilidad o imposibilidad de representación. Y, a continuación, señalar sus valores literarios, para lo cual habría que aplicar las características del lenguaje literario, especialmente las referentes a la descripción narrativa ( Se puede ver pinchando aquí ). Este planteamiento se puede aplicar a Luces de bohemia. Sus acotaciones no sólo tienen un valor escénico ( frecuentemente olvidado ) sino un valor literario indiscutible; recorren un doble camino: por un lado, son manifestación de la mejor prosa descriptiva  modernista; por otro, abren nueva vía de expresión al esperpento. Ello implicaría, tal vez, la posibilidad de recorrer ese doble camino desde un punto de vista escénico.
    Entre ambos extemos, hay acotaciones escénicas que manifiestan la subjetividad, o cuando menos, un cierto punto de vista del dramaturgo. Algunas acotaciones de Tres sombreros de copa se dejan contagiar del carácter humorístico, absurdo, infantil, de la obra. El sueño de la razón presenta acotaciones que incorporan arcaísmos léxicos o gramaticales que serían propios del diálogo.

COORDENADAS ESPACIO-TEMPORALES.
    Desde que en el siglo XVI, los preceptistas italianos fijaran las tres unidades dramáticas, el espacio y el tiempo se han convertido en caballo de batalla en todas las épocas, bien por su sometimiento, bien por la ruptura total con las mismas.
    La unidad de lugar exige un solo espacio dramático. Normalmente se ha respetado, porque implica, en la representación, una sola escenografía. En ocasiones, se recurre a dos o tres espacios dramáticos distintos, en función de los actos en que se divida la obra. Luces de bohemia, al estar dividida en escenas, es la obra que más espacios diferentes presenta, cada uno con un valor diferente, como se señalaba más arriba. Al tratarse de un comentario de un fragmento, no una obra entera, difícilmente aparecerán estas problemas en el texto.
    Ahora bien la importacia del espacio dramático radica en los valores significativos que se pueden asociar al mismo. Algunos de ellos pueden proceder de la descripción inicial de los mismos en las acotaciones iniciales. No habría que insistir en ello si no apareciera en el fragmento. Pero también se puede ir modificando a través de la visión que de ese espacio tienen los distintos personajes, reflejado en los diálogos. Un mismo espacio dramático puede tener, en una misma escena, significados muy diferentes para dos personajes. En La casa de Bernarda Alba, el espacio dramático va acentuando, a medida que avanza la obra, la opresión en las diferentes hijas de Bernarda y no todas la sienten de la misma forma. El mismo título señala ya la importancia que tiene ese espacio cerrado dentro de la concepción de la obra. El sueño de la razón modifica constantemente el espacio escénico, aun siendo la misma escenografía, mediante la proyección de diferentes cuadros de Goya. Consecuentemente, los valores significativos cambian también. Tres sombreros de copa presenta un único espacio, con una determinadas características iniciales. La irrupción de  Paula en la habitación de Dionisio cambia radicalmente el valor del espacio escénico.

    La unidad de tiempo establece la duración del tiempo interno de la obra en 24 horas.( El tiempo externo de la obra siempre viene a ser el mismo, pues una representación no suele durar más allá de las dos o tres horas). Desde Lope de Vega, es la regla menos aceptada. Generalmente, se han utilizado los entreactos, o los cambios de escena, para hacer pasar el tiempo conveniente al desarrollo del conflicto.
    El tiempo dramático viene establecido, a veces, en las acotaciones iniciales de cada obra o escena. También es frecuente que venga dado por el diálogo de los personajes. Además, hay que considerar que el tiempo tiene que ver también con un tiempo psicológico, en cuanto afecta a los personajes. En las obras dramáticas, los cambios de actitud, las reacciones ante determinados hechos o palabras, son rapidísimos. Eso jamás sucedería en la vida corriente. En este sentido, se podría hablar de una concentración temporal. En Tres sombreros de copa Dionisio cambia su personalidad, profesión, nombre, todo, en apenas un minuto: el tiempo de ver contemplada a Paula a través de un espejo.


CONVENCIONES TEATRALES
    El lenguaje dramático tiene establecidas unas convenciones entre la representación y el espectador. La más utilizada de todos es el aparte, que no es frecuente en las obras seleccionadas. Un personaje pronuncia unas palabras que oye el espectador y, evidentemente, los actores que están en ese momento en escena, pero no los personajes que representan. El espectador conoce así más elementos que los personajes. En el teatro del Siglo de Oro se convirtió en recurso muy utilizado. El aparte suele reflejarse poniendo entre paréntesis las palabras del personaje y conlleva una determinada actuación, en connivencia siempre con el público.
    Sin llegar a esos límites, más cercano a una verosimilitud dramática, alguna frase de la Poncia, en La casa de Bernarda Alba podría tener este valor.
    Un caso curioso es El sueño de la razón. Ante Goya, los actores "dicen" una serie de frases ( palabras que se dirían en escena y aparecen reflejadas en texto ) que no llegan a emitir, sólo se limitan a hacer el movimiento de los labios, acompañado de gesticulaciones semejantes al lenguaje de los sordos. Es una manifestación más de la distancia que hay del texto dramático a la representación. Con ello, el dramaturgo pretende que contemplemos la escena desde "el punto de oído" del personaje principal: Goya, cuya sordera en los últimos años de su vida, era casi total.


DIÁLOGO
    Es el único medio que presenta el texto teatral. La intervención de cada personaje viene antecedida de su nombre, pero no aperecería en la representación. Todas las posibilidades expresivas y figuras literarias se reducen a él. Mediante el diálogo se debe analizar el conflicto dramático y el carácter y actitud de los personajes
Conflicto.
    Es elemento de análisis fundamental en todo fragmento dramático. El conflicto hace referencia a las fuerzas contrapuestas que hacen avanzar el desarrollo argumental del drama. Sin conflicto no hay teatro. Aparececerán dos posturas contrarias, que habrá que descubrir. Pueden manifestarse explícitamente ( están casi siempre presentes en cualquier escena de La casa de Bernarda Alba ) o hallarse implícitas en otras situaciones, anteriores o posteriores, de la obra. En Tres sombreros de copa aparecen siempre enfrentados un mundo convencional, aburrido, pero seguro, frente a un mundo alegre, divertido, pero lleno de miseria.

Personajes.
    La caracterización de los personajes viene dada por el lenguaje que utilizan. Ya quedaban expuestos en el comentario narrativo, donde se pueden consultar pinchando aquí.
    A ello hay que sumar, si aparecieran en el texto ( en las acotaciones o en los datos que aporte el diálogo ), las referencias a su características físicas, psíquicas, vestuario, etc. Valle-Inclán apenas define las características físicas o psíquicas; es más, apenas hay referencias al personaje mismo, sino que estos quedan definidos por su vestuario, reducidos esperpénticamente a dos o tres prendas de su vestimenta. Lorca enfrenta el vestido verde de Adela, o las flores con que aparece Mª Josefa, al negro que todas se ven obligadas a llevar por imposición de Bernarda.


C.- LENGUAJE  LITERARIO.
    De nuevo el lenguaje literario puede consultarse pinchando aquí. Y de nuevo el único elemento novedoso es la intertextualidad. La obra más representativa es Luces de bohemia, en donde todos los elementos intertextuales remiten a una deformación propia del esperpento, desde la parodia se Hamlet a la propia de las Sonatas, con la presencia del Marqués de Bradomín. Igualmente, Lorca repite motivos y temas de su poesía en La casa de Bernarda Alba. O Mihura, que incorpora, no como elementos textuales, pero sí teatrales, canciones y motivos cinematográficos ( El relicario, los "gansters" de Chicago" ).
    La parodia a la que se someten los textos incorporados en Luces de bohemia tiene también un valor humorístico, que es una de las características del esperpento. Tres sombreros de copa es la obra en que el humor está más presente: radica aquí en lo absurdo de la vida y de los actos cotidianos, al aplicar una lógica casi matemática, dejando fuera el sentido común. Es un humor muy ingenuo, casi infantil, que se verá reflejado en la forma de hablar de los personajes.