Adivinanzas

 

1.- Las que me contaba mi abuela

Adivina, adivinanza,
¿qué tiene el rey en la panza?

Adivina quién soy:
cuanto más lavo,
más sucia voy.

Oro parece, plata no es,
y el que no la adivina bien tonto es.

Es más alto que un pino,
y pesa menos que un comino.

En el monte, grita;
en la casa, mudita.

Dos niñas asomaditas
cada una a su ventana;
lo ven y lo cuentan todo,
sin decir una palabra.

Una cajita chiquita,
blanca como la cal:
todos la saben abrir,
nadie la sabe cerrar.

Es una arquita chiquita,
ningún carpintero la supo hacer,
sólo el Señor con su gran poder.

Te la digo y no me entiendes,
te la repito y no me comprendes.

Cien almas en una camino,
ni hacen polvo ni hacen ruido.

Cien almas en un barranco,
y todas tienen el culo blanco.

Cien almas en un corral,
y todas mean a la par.

Una señorita muy señoreada,
siempre va en coche
y siempre va mojada.

Mi madre es tartamuda ,
mi padre es cantaor;
tengo blanco mi vestido
y amarillo el corazón.

Estando un muerto,
enterrado en un huerto,
pasó un vivo y le pisó el ombligo,
se levantó el muerto
y mató al vivo.

Si sube, nos vamos.
Si baja, nos quedamos.

Va al campo y no come,
va al río y no bebe
y con sólo dar voces se mantiene.

Verde fue mi nacimiento,
amarilla mi mocedad
y ahora me visten de blanco
porque me van a quemar.

Con su gran boca y un solo diente,
desde lo alto llama a la gente.

De mi madre nací yo
sin generación de padre
y luego me morí yo
y de mí nació mi madre.

¿Qué cosa no ha sido,
y tiene que ser,
y que cuando sea
dejará de ser?

Todo el mundo lo lleva,
todo el mundo lo tiene,
porque a todos les dan uno
en cuanto al mundo viene.

¿Cuál es aquel pobrecito 
que está anda que te anda 
y no sale de su sitio?.

Verde me crié, 
rubio me cortaron, 
maduro me molieron, 
blanco me amasaron. 

En lo alto vive, 
en lo alto mora, 
en lo alto teje, 
la tejedora. 

Salgo de la sala, 
voy a la cocina, 
meneando la cola 
como una gallina.

No es más grande que un ratón, 
y guarda la casa como un león. 

Dos cristales trasparentes 
tienen agua y no son fuentes.

Vuela sin alas, 
silba sin boca, 
pega sin manos 
y ni lo ves ni lo tocas.

Llevo mi casa al hombro,
camino sin una pata,
y voy marcando mi huella
con un hilito de plata.

Hay una señora 
con un solo diente, 
que hace correr
a todita la gente.

Me rascan continuamente
de forma muy placentera,
mi voz es muy bien timbrada
y mi cuerpo de madera.

Choco me dice la gente,
late mi corazón,
el que no sepa mi nombre,
es un gran tontorrón.

El roer es mi trabajo,
el queso mi aperitivo,
y el gato siempre ha sido
mi más terrible enemigo.

Si me tiran por el suelo 
ya no hay quien me recoja, 
y el que quiera sostenerme 
es seguro que se moja.

En medio del campo nací,
entre cadenas y lazos,
y el que llora por mí
me está haciendo pedazos.

Dos buenas piernas tenemos
y no podemos andar,
pero el hombre sin nosotros
no se puede presentar.

 

2.- Adivinanzas populares

En las manos de las damas 
casi siempre estoy metido, 
unas veces estirado 
y otras encogido.

Yo vi cien damas hermosas
en un momento nacer,
ponerse como una rosa
y en seguida perecer.

Tengo cabeza redonda
sin nariz, ojos, ni frente,
y mí cuerpo se compone
tan solo de blancos dientes.

Mi padre tiene un dinero
que no lo puede contar,
mi madre tiene una sábana
que no la puede doblar,
mi hermano tiene un espejo
que no se puede mirar.

Dos compañeras 
van al compás,
con los pies delante, 
los ojos detrás.

En blanco pañal nací
en verde me transformé,
fue tanto mi sufrimiento
que amarillo me quedé.

Cuando me siento, me estiro,
cuando me paro, me encojo;
entro al fuego y no me quemo,
entro al agua y no me mojo.

Vueltas y vueltas 
doy sin cansarme,
mas si no bebo
paro al instante.

En la casa está quedita, 
y en el monte siempre grita.

Vence al tigre y al león, 
vence al toro embravecido, 
vence a señores y reyes, 
y a todos deja vencidos.

Doce señoritas en un mirador, 
todas tienen medias y zapatos no.

¿Qué será, que no será
que cuando más se le quita más grande está?

Blanco fue mi nacimiento, 
colorada mi niñez,
y ahora que voy siendo vieja,
soy más negra que la pez.

Hablo sin tener boca, 
corro sin tener pies; 
soy blanca y negra, 
adivina lo que es.

Blanca por dentro, 
verde por fuera; 
si quieres que te lo diga, 
espera.

Ambas en un borrico 
van montadas a la par; 
la una anda doce leguas 
y la otra, una no más.

Respondo al que me consulta, 
sin lisonja ni ficción; 
si mala cara me ponen, 
la misma les pongo yo.

De la mar salió mi madre, 
y tan desgraciada fui, 
que huyendo de mi desgracia, 
contra una garita di.

Tengo alas y cola, 
y bien puedo volar; 
no tengo plumas ni pico, 
para poder picotear.

Tiene dientes y no come, 
tiene barba y no es hombre; 
aunque tiene cabeza, ni piensa, ni habla, ni ve. 
¿Sabrías decir su nombre?

Cual Dios, soy inmenso, 
y de azul celestial; 
yo subo a los cielos 
y de los cielos vuelvo a bajar.

Barbudo por la barriga 
y duro por las espaldas; 
muy inquieto sube y baja, 
a medida que trabaja.

Vestidos muy elegantes 
venían dos caballeros; 
uno al otro le decía: 
yo primero; yo primero.

El burro la lleva a cuestas, 
y está dentro del baúl; 
más y jamás la he tenido, 
y siempre la tienes tu.

Verde fue mi nacimiento, 
y oscura mi mocedad; 
ya viejo me visten de blanco 
y así me hacen quemar.

En blancos paños nací 
y en verde me transformé; 
tanto fue mi sufrimiento, 
que amarillo me quedé.

Tiene ojos de gato y no es gato,
orejas de gato y no es gato;
patas de gato y no es gato;
rabo de gato y no es gato.

Una vieja titiloca
con la boca en la barriga
y las tripas en la boca.

Todos me pisan a mí,
pero yo no piso a nadie;
todos preguntan por mí,
yo no pregunto por nadie.

Entre más cerca más largo,
entre más largo más cerca.

No me hace falta sacar pasaje:
me mojan la espalda
y me voy de viaje.

Una casita con dos ventaniscos.
Si la miras, te pones bizco.

Vestidos de negro,
venían dos caballeros;
uno al otro le decía:
¡Yo primero! ¡Yo primero!

Yo tengo calor y frío
y no frío sin calor
y sin ser ni mar ni río
peces en mí he visto yo.

Nicanor tenía un barco
y con él surcaba el río;
¿era este un barco pequeño
o este era un gran navío?
Lee despacio, Encarnación,
y hallarás la solución.

Al pronunciarlo, se rompe.

Amarilla en el centro,
blanca por fuera.
Si fuera huevo,
estaría en la nevera,
pero como no lo soy
aparezco en primavera.

Doce monjitas en un comedor,
con cuartos y medias y zapatos no.

¿Qué será, qué es:
mientras más grande,
menos se ve?

Vuelo de noche,
duermo de día
y nunca verás plumas
en el ala mía.

Encima de la mesa
está santa Teresa
con el pito tieso
y la boca abierta.

Dulce como un bombón,
duro como el carbón
y soy pariente
del polvorón.

Entre dos paredes blancas
sale una flor amarilla;
ni es tuya ni es mía
ni es del rey de Castilla.

Dulce como un bombón,
duro como el carbón
y soy pariente
del polvorón.

¿Qué animal es algo y nada a la vez?

 

 

3.- Acertijos

 

(En construcción)

Averigua que es:

Al pronunciarlo, se rompe.

Palabra de cinco sílabas que tiene más de 20 letras.

Si un caballo blanco entra en el Mar Negro, ¿cómo sale?

¿Quién anda primero a cuatro pies, luego a dos y más tarde a tres?

¿De qué llenarías un botijo para que pese menos que vacío?

¿Qué es lo primero que hace un perro cuando sale al sol?

¿Qué palabra de quince letras pronuncian defectuosamente los licenciados en filología hispánica por la Universidad de Salamanca?

Un sastre corta cada minuto un metro de una tela que mide diez metros. ¿Cuánto tardará en tenerla completamente cortada?

A real y medio la sardina y media, ¿cuánto costarán siete sardinas y media?

Un queso pesa 3/4 de kilo más 3/4 de queso, ¿cuál es su peso?

Seis gatos cazan seis ratones en tres minutos, ¿cuánto tardan 100 gatos en cazar 100 ratones?

Carlos estaba mirando un retrato y alguien le preguntó: "¿De quién es esa fotografía?", a lo que él contestó, "Ni hermanos ni hermanas tengo, pero el padre de este hombre es el hijo de mi padre". ¿De quién era la fotografía que estaba mirando Carlos?

¿Qué pesa más, un kilo de paja o un kilo de hierro?

¿Qué ocurre todos los días entre las 7 y las 8 de la tarde en la selva del Amazonas? (incluso los domingos)

Un explorador cayó en manos de una tribu de indígenas, se le propuso la elección entre morir en la hoguera o envenenado. Para ello, el condenado debía pronunciar una frase tal que, si era cierta, moriría envenenado, y si era falsa, moriría en la hoguera. ¿Cómo escapó el condenado a su funesta suerte?

Dos indios americanos, uno niño y otro adulto, están sentados en un tronco, el indiecito es hijo del adulto pero el adulto no es padre del indio pequeño. ¿Cómo es posible?

Un niño y medio se comen un pastel y medio en un minuto y medio. ¿Cuántos niños hacen falta para comer 60 pasteles en media hora?

A un cerezo subí, que cerezas tenía, ni cerezas cogí, ni cerezas dejé. ¿Cuántas cerezas había?

Uria Fuller, famoso por sus proezas psíquicas, es capaz de decir el tanteo de un partido de fútbol antes de que comience el encuentro. Hasta ahora nunca ha fallado. ¿Será posible que acierte siempre?

Esta mañana se me cayó un pendiente en el café. Y aunque la taza estaba llena, el pendiente no se mojó. ¿Y eso?

Al entrar una noche de mucho viento en un refugio de montaña, se encuentra usted con que tiene una sola cerilla y hay, sobre la mesa una vela, y en la chimenea una tea. ¿Qué encendería primero?

El otro día conseguí apagar la luz de mi dormitorio y meterme en la cama antes de que la habitación quedase a oscuras. Hay tres metros desde la cama al interruptor de la luz. ¿Cómo pude apañármelas?

Una noche mi tío estaba leyendo un libro apasionante pero su mujer le apagó la luz. La sala estaba oscura como el carbón, pero mi tío siguió leyendo sin inmutarse. ¿Cómo es posible?

A mi padre que iba sin paraguas ni sombrero, lo pilló ayer un chaparrón. La ropa se le empapó, pero pese a llevar la cabeza descubierta, no se mojó ni un pelo. ¿Cómo lo explica usted?

Tres señoras realmente gruesas cruzaban la Gran Vía madrileña debajo de un paraguas de tamaño normal. ¿Cómo es posible que no se mojaran?

Norberto y Ruperta nacieron el mismo día, a la misma hora del mismo año, y de los mismos padres; pero no son mellizos, ¿cómo puede ser eso?

Hay siete personas sentadas a la mesa. Entra la criada con una fuente con siete pescadillas; cada uno de los comensales se sirve una y queda una en la fuente. ¿Cómo es posible?

Un aficionado a las monedas, va un día a una tienda de numismática. El encargado le recomienda muy fervientemente una moneda: por una cara, está el rostro del emperador Augusto y por la otra, la fecha: 27 antes de Cristo. Al ver la moneda, el aficionado no la quiere. ¿Por qué?

Cierta noche, Gulliver se vio obligado a dormir en una catedral abandonada. Los nativos del lugar, los liliputienses, le trajeron entonces 600 colchones (de los de ellos) para su comodidad. Si tenemos en cuenta que Gulliver era doce veces más alto que los liliputienses, ¿qué tal durmió aquella noche Gulliver?

Un granjero tiene 20 cerdos, 40 vacas y 60 caballos. Pero si llamamos caballos a las vacas, ¿cuántos caballos tendrá?

Un barco, fondeado en el puerto, tiene desplegada una escala para poder embarcar en los botes. La escala desde cubierta al agua, tiene 22 escalones de 20 cm. de altura cada uno. La marea sube a razón de 10 cm. por hora. ¿Cuántos escalones cubrirá el agua al cabo de 10 horas? (Atención a la periodicidad de las mareas).

Una persona un tanto caprichosa, construyó una casa de planta cuadrada, con una ventana en cada pared, y de modo que las cuatro daban al sur. ¿Cómo demonios se puede hacer esto? Mejor dicho, ¿dónde demonios se puede construir una casa de este tipo?

¿Qué razón puede tener un barbero salmantino para preferir cortarle el pelo a dos zamoranos antes que a un solo salmantino?

Yendo yo para Villavieja
me crucé con siete viejas
cada vieja llevaba siete sacos
cada saco siete ovejas.
¿Cuántas viejas y ovejas iban para Villavieja?

Tres cazadores fueron a cazar y vieron tres palomas. Cada cual cazó la suya y dos salieron volando. ¿Cómo puede ser eso?

Si tenemos un vaso con agua hasta la mitad. ¿Cómo se las arreglaría Vd. para sacar el aire de la otra mitad?

¿Qué ocurre si se echa una cerilla en un bidón con 100 litros de gasolina?

 

 

Queledijos:

Que le dijo el bigote a la nariz.
No me soples que me despeinas.

Que le dijo el azúcar al café.
Negrito, por ti me derrito.

Que le dijo el fósforo al cigarrillo.
Por ti pierdo la cabeza.

Que le dijo la cuchara a la gelatina.
Por que tiemblas, cobarde.

Que le dijo la cerilla al encendedor.
Tira la piedra cobarde.

Que le dijo el timbre a la mano.
Si me tocas grito.

Que le dijo la pelota a la raqueta.
Lo nuestro es imposible, siempre me estás pegando.

Que le dijo la palmera al sol.
Me estás calentando el coco.

Que le dijo la luna al sol.
Con lo grande que eres y aún no te dejan salir de noche.

Que le dijo la leche a la azúcar.
Nos vemos en el café.

Que le dijo la tortilla al tenedor.
Pinchar me pincharás pero yo tengo mas huevos que tú.

Que le dijo un cero a otro cero.
¡No somos nada!

Que le dijo un cable a otro.
Somos intocables.

Una computadora grande a una computadora chica.
¡Tan pequeña, y ya computas!

Que le dijo un árbol a otro árbol.
Que te pasa tronco.
Se te paro el pajaritor.

Que le dijo un gusano a otro gusano.
Que vida tan arrastrada.
Damos la vuelta a la manzana. 

Que le dijo un granito de arena a otro en el desierto.
Presiento que nos observan.

Una aceituna al palillo.
Eres como una espinita que se me ha clavado en el corazón.

Que le dijo un fideo a un espagueti.
Oye mi cuerpo pide salsa.

Que le dijo un gusano a otro.
Tu papá es un arrastrado.

Que le dijo un hacha a otra.
Achá vamos.

Que le dijo un lápiz a otro lápiz.
Nada porque los lápices no hablan.

Un árbol a otro árbol.
¡Para mí que nos han dejado plantados!

Un ciego a otro ciego.
¡Cuánto tiempo sin vernos!
¡Hasta la vista!
¡Cásate y verás!
Mira que cosas pasan actualmente.

Un ciego a un cojo.
¿Qué tal andas? Y el cojo le responde: Ya ves.

Un arqueólogo a una calavera.
Me pirro por tus huesitos. 

Que le dijo un pez a otro.
Nada.

Que le dijo un perro a otro que acaba de comprar un coche.
¡Uauh!.

Que le dijo un pedo a otro pedo.
Falta otro mas para formar un tripedo.

Que le dijo un pato a otro.
Estamos empatados.

Una bombilla a otra bombilla.
Todo el día dando luz y no tenemos ni un hijo.
Entre nosotras lo que pasa es corriente.

El cazo a la sartén.
No te acerques que me tiznas.

Una cebolla a otra.
No entiendo a los hombres, primero nos rajan y después lloran.

Un cerdo a otro cerdo.
Deja de hacer guarradas.

La cerilla al cigarro.
Estoy que echo chispas, y éste contestó: ¡Por ti, me consumo!

Que le dijo un ojo a otro ojo.
Entre nosotros hay algo que huele.
No nos podemos ni ver.
Estamos separados por narices.

Que le dijo un muerto a otro.
Quieres gusanitos.

Que le dijo un pie al otro pie.
Que vida tan arrastrada.

Que le dijo un terrorista a otro terrorista.
¿Nos tiramos a las gemelas?

 


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