Lengua Española
Aspectos
pragmáticos.
Emisor:
es un creador, un artista especialmente dotado de sensibilidad, cultura,
facultades de observación e introspección, y capacidad lingüística,
que lo convierten en un hablante excepcional. Hasta las obras colectivas
o populares y anónimas son originalmente fruto de un artista creador.
Dirige su mensaje a un destinatario múltiple;
puede pensarle como minoritario, o bien dirigirde a "la inmensa mayoría",
dependiendo de su concepción estética.
Canal:
es el libro. Pero hay otros canales: la canción y la representación
teatral. En tiempos más remotos, el canal era oral, mediante la
transmisión de padres a hijos. Este tipo de transmisión enlaza
con las manifestaciones folklóricas y ya no pervive en nuestro modo
de cultura, aunque aún esté presente en ciertas culturas.
Receptores:
serán lectores desconocidos por el autor. Es el receptor el que
establece, voluntariamente o no, aquella comunicación, normalmente
en busca de placer, entretenimiento o ilustración cultural o ideológica.
Se trata, pues, de un receptor universal, aunque quepa establecer sectores
en él, especialmente propicios a recibir aquella comunicación.
Código:
Hay establecidas dos teorías contrarias:
El código literario es sustancialmente el estándar común
escrito y culto, pero manipulado especialmente por el autor para causar
extrañeza,
actuando con una voluntad de forma.
Se trata
de un código especial propio, al que se dota de una especial formalización,
que lo separa radicalmente de la lengua estándar.
Cualquiera que sea la postura adoptada, la especificidad
del texto literario viene determinada por la prevalencia de los valores
connotativos
de las palabras sobre los valores denotativos. La relación entre
significante y significado se amplía y cambia respecto al uso común.
Mensaje:
es unidireccional; en la comunicación ordinaria, el emisor puede
convertirse en receptor. En cambio, la Literatura transmite mensajes con
la voluntad de perdurar. No pueden ser modificados por el autor en función
del receptor, una vez emitidos. De ahí proviene su inmutabilidad.
Una máxima literaria establece que "toda traducción es una
traición"
El mensaje literario radica más en la forma
que en sus contenidos. Como algún autor medieval señaló,
se trata de la "fermosa cobertura". Por ello, una de las características
del mensaje literario es su plurisignificación: puede tener
multitud de significados, según las épocas o lectores, todos
ellos igualmente válidos. La literatura crea su propia realidad,
una realidad que nada tiene que ver con la nuestra. La literatura se mueve
siempre dentro de la ficción. Tan real es, literariamente,
una novela realista ( con personajes que existieron en una época
concreta ) como una novela de ciencia-ficción o un cuento
de hadas. La realidad de la literatura no remite al mundo real, sino a
un mundo propio, autónomo.
Intención
del discurso:Todos estos rasgos configuran la comunicación literaria
como desinteresada por parte de autor y receptor, como de eficacia no práctica
y de orden fundamentalmente estético.
Aspectos
estructurales.
Los aspectos estructurales responden a la forma
en que han ido apareciendo los diversos géneros. Se establecen,
desde la Antigüedad clásicas tres géneros básicos:
épica, lírica y dramática, que se mantienen, con matices,
hasta hoy. Los tres géneros responden al grado de presencia del
autor en los textos.
Lírica:
El autor está totalmente presente, pues manifiesta su subjetividad,
su mundo interior. Pueden verse sus características en el Texto
poético con citas de autores y obras que corresponden al programa
de Literatura de COU y Bachillerato LOGSE.
Dramática:
El autor está totalmente ausente, sólo oímos a
los personajes. Consultar el Texto dramático
Épica: El autor se manifiesta a través de un narrador,
con el que puede, o no estar identificado, y, además, puede que
deje la voz a sus personajes. Como se entenderá, la novela es hoy
el género que se corresponde con la épica. Consultar el Texto
novelístico
Aspectos
lingüísticos.
En los apartados anteriores ya se recogen todos
los aspectos lingüísticos predominates en los textos literarios.
No se trata, en cualquier caso de una lista detallada de figuras y elementos
estilísticos; antes, al contrario, son realmente pocos los señalados.
El análisis de un texto literario no debe ser una búsqueda
de figura, sino una explicación de las mismas, tratando de descodificar
el valor que tales figuras aportan al texto.
