EL SENTIDO DE LA VISTA.

 

Podemos decir, para empezar, que el color es una interpretación que hace nuestro cerebro de las ondas electromagnéticas que llegan a través del sentido de la vista. Nuestros ojos funcionan, son sensibilizados, cuando las emisiones electromagnéticas que reciben oscilan entre 380 y 760 nanómetros. Dentro de estos límites no todas las radiaciones se perciben igual y a esta variabilidad la llamamos color.

Apreciamos los colores gracias a una de las "máquinas" más perfectas y fascinantes de nuestro organismo: los ojos. La retina, una membrana de un grosor menor al medio milímetro, contiene 120 millones de bastones y 6 millones de conos.

Estos dos tipos de células, conos y bastones, son sensibles a la luz, es decir, sensibles a las radiaciones electromagnéticas comprendidas entre 380 y 760 nanómetros. Las emisiones recibidas son traducidas en señales eléctricas que son transmitidas al cerebro.Los bastones, que se relacionan con las variables de intensidad luminosa, poseen una gran sensibilidad y nos permiten la visión en condiciones límites de claridad-oscuridad.
 

Los conos posibilitan la separación cromática. Son de tres tipos:

A: sensibles a las radiaciones cortas, es decir a los azules.

V: sensibles a las radiaciones medias, es decir, a los verdes.

R: sensibles a las radiaciones largas, es decir, a los rojos.

Según se estimulen unos u otros conos o varios a la vez, obtendremos las diferentes sensaciones de color.


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