Historia y
Sociedad |
La noche del 19 de enero -víspera de San Sebastián-, en Quintana del Pidio, la mayoría de las mesas comparten una cena especial. Repitiendo un rito que se pierde en los años de la historia, heredado y comunicado de padres a hijos, al atardecer se va a la casa del Mayordomo de la Cofradía de San Sebastián a recoger "la colación". En este primer número de Cuadernos del Salegar queremos acercarnos a esta realidad desde su origen escrito, procurando insertarla en la conciencia actual, sabedores de que «quien olvida sus raíces, imposibilita su futuro». |
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Son las cuatro de la tarde. Allá donde se encuentre un vecino de la villa, desde el inconsciente colectivo de la fe popular, hará un alto en el trabajo de sus días: a toque de campanillo su existencia se siente detenida para elevar una plegaria -si es creyente- o para rememorar una historia con sus raíces... Tocan desde la Virgen de Los Olmos, patrona de Quintana del Pidio. |
Este número de Cuadernos del Salegar sale a la luz como un fragmento más de la historia de Quintana del Pidio. En él pretendemos acercarnos a la biografía y mentalidad de un hombre, Juan de Alosanz (1609-1679), natural de Gumiel de Izán y cura que ejerció largos años en esta villa. Pero hay algo más: su figura destaca porque fue Comisario del Santo Oficio del Tribunal de la Inquisición y durante su ministerio pastoral se llevaron a cabo en Quintana diversas empresas culturales e históricas. |
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¡Si hoy, al menos, tuviera el ventanuco
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En los
diferentes números de Cuadernos del Salegar, hemos intentado profundizar y dar una
visión de diferentes épocas históricas, costumbres o tradiciones, de la vida de nuestro
pueblo. El saber sobre hechos que se han desarrollado en lugares conocidos y vividos por
vosotros, nuestros lectores, es algo que nace de la inquietud que algunas personas sienten
por conocer y descifrar las claves con las que interpretar su presente actual. El
documento que ahora presentamos nos descubre aspectos de la más diversa índole sobre
nuestro pueblo a mediados del siglo XVIII. |
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Cuando finaliza diciembre y con él 1998 queremos recordar a un grupo de escritores, cuyo
centenario se ha venido celebrando durante este año, y que allá por la última década
del siglo XIX comenzaron sus andanzas y visiones por las tierras castellanas. Los
escritores de la Generación del 98 recorrieron y se inspiraron en los campos de Castilla,
retrataron y se preocuparon por el campesinado castellano y sacaron a la luz muchos de los
problemas del sector rural. En este número queremos ofrecer una visión subjetiva y personal sobre la aproximación e incursión que algunos de estos escritores, Unamuno, Machado y Azorín, fundamentalmente, realizaron al entorno, al campo y a las personas que trabajaban en él. Estos escritores vieron en el paisaje castellano una representación emocional de ese paisaje, la consideración de que el hombre del campo estaba inmerso dentro de él y la utilización de la tierra castellana como un símbolo de la nueva España |
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¿Cómo era Quintana del Pidio en el siglo XIX? Dos documentos inéditos nos aportan datos curiosos sobre las formas de vida en este siglo. El primero es un interrogatorio o cuestionario que forma parte de toda una línea de estudios que desde diferentes instituciones civiles y eclesiásticas se llevaron a cabo en los siglos XVIII y XIX. El otro, se trata de la solicitud de un vecino para colocar en su fachada un escudo de armas. |
Cuando
finaliza la vendimia y las primeras labores de la bodega están tocando a su fin,
arreciando ya los primeras gélidas ventiscas que anuncian las nieves en los altos, se
presenta noviembre con su simbología existencial. |
| 8. 25 Cuadernos del Salegar |
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Bien podría decirse que Veinticinco
Cuadernos del Salegar no son nada en comparación con la larga
historia de nuestro pueblo de Quintana del Pidio. (Y
sería muy certero! Pues si algo aflora es una larga y documentada historia junto con una
cultura rural abundante y plural. Pero no queremos caer en lo que Miguel de Unamuno denominaba respecto a Castilla como Aexceso de pasado. Al cumplirse cinco años y veinticinco números de la presente publicación, nuestro deseo es ofrecer un compendio resumido de la andadura de Cuadernos del Salegar. Pero un resumen que no se convierta en añoranza ni gloria vacía, sino en proyecto de posibilidad que sirva de aliciente contrastado, desde una memoria constante que rebrota y se desvela en favor de este paisaje y su paisanaje ribereño. |
Defenderé la casa de mi padre, contra los lobos, contra la sequía, contra la usura, contra la justicia defenderé la casa de mi padre. Perderé los ganados, los huertos, los pinares; perderé los intereses, las rentas, los dividendos; pero defenderé la casa de mi padre. Me quitarán las armas y con las manos defenderé la casa de mi padre; me cortarán las manos, y con los brazos defenderé la casa de mi padre; me dejarán sin brazos, sin hombros y sin pechos, y con el alma defenderé la casa de mi padre. Me moriré, se perderá mi alma, se perderá mi prole, pero la casa de mi padre seguirá en pie" (Gabriel Aresti). |
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Con el paso de los años, la mente va quedando marcada por
la dialéctica espacio-tiempo. En ella se va labrando una simbólica que marca-aflora el
preconsciente colectivo de unas gentes y de un pueblo. Todos hemos acudido muchas veces a
la iglesia parroquial y, en torno a ella, se han generado experiencias cargadas de una
gran densidad humana de diverso signo. Esta ocasión Cuadernos del Salegar inicia un recorrido por la simbólica que rodea esta realidad. Así abre un nuevo horizonte en la investigación local, y que lleva por título "iconografía cristiana". Al hablar de iconografía, nos referimos genéricamente a la descripción de representaciones artísticas encontradas en el pueblo. Se adjetiva una realidad, desde el cristianismo, aspecto que ha modulado la vida, el arte y la etnografía de sus pobladores. |
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De la mano de Octavio Paz nos iniciamos en
este momento: «Hambre de encarnación padece el tiempo». Ese tiempo, que va más
allá de las fronteras del reloj y de los días, se siente experimentado como narración
existencial de una comunidad rural que a lo largo de los avatares históricos no quiere
permanecer muda. Tampoco sin biografía singular que haya borrado su identidad. Necesita
encarnar en el aquí y ahora de la andadura prolongada unos sublimes instantes que
hagan de la sociedad concreta un nombre propio y original, preñado de un vivir de
generación en generación. No anhela el poder de la admiración; tan sólo el sentido. Y por ello rastrea lenguajes icónicos, narrativos, estéticos, insinuativos. Cada hombre, cada comunidad, que viven en un espacio y un tiempo concretos, en una cotidianeidad diferenciada, deben sacar del «vientre de la memoria» las representaciones del pasado común y del futuro hacia el cual se encaminan. Aunque en Castilla, contemplar el pasado desde el futuro que se avecina, produzca melancolía. En el número 26 de Cuadernos del Salegar se presentaba La simbólica «lugar sagrado» del templo parroquial. Dentro de la sección que hemos denominado "Iconografía de Quintana del Pidio", queremos ofrecer otro aspecto que nos ayude a encarnar el tiempo pretérito de Quintana dentro de nuestra vida cotidiana. Ahora presentamos la platería sacra, procurando dar a conocer sus obras más sobresalientes, aspecto que será abordado en la segunda parte. Pero nos ha parecido necesario y conveniente ofrecer primeramente un marco de referencia a un doble nivel: presentando la funcionalidad del arte sacro y la importancia cultual y artística de la platería. |
| 11. En el caz del molino |
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El logro más
asombroso del jasidismo era restituir al individuo su facultad de admirar, de creer, de
confiar y de amar. Los Maestros eran diferentes, y también lo eran sus adeptos; pero las
relaciones entre ellos eran idénticas. Todos los Rabís respondían a la misma necesidad
y suscitaban la misma respuesta. Gracias al Rabí, no importaba cuál fuera, el jasid,
cualquier jasid, reconocía que su vida
"toda
vida"
tiene un sentido, y que sus palabras
"todas
las palabras"
arraigan en una memoria más antigua que la de uno mismo, y que el canto
"todo
canto"
se funda en el canto de la tierra; y que el canto de la tierra salta hasta el cielo. (E. Wiesel, Contra la melancolía). Ahora, como número doble, Cuadernos del Salegar ofrece una bella recreación literaria en torno a Quintana del Pidio desde la documentación histórica y la historia de las mentalidades. Esperamos que sea del deleite de nuestros lectores. |
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| "Gracias a que en el pasado estábamos hechos de espíritu, nos alimentábamos de éxtasis, irradiábamos nuestra propia luz y recorríamos el aire en permanente belleza; largo fue el periodo en que así permanecimos. Para nosotros, antes o después, tras un largo periodo de tiempo, la apetitosa tierra se había elevado sobre las aguas. Tenía color, olor y sabor. Comenzamos a trabajar para convertir la tierra en terrones y regalarnos con ella. Cuando la hicimos, nuestra luminosidad se desvaneció. Cuando hubo desaparecido, se hicieron manifiestos la luna y el sol, las estrellas y las constelaciones, la noche y el día, los meses y las quincenas, las estaciones y los años" (Aggana Suttanta). De nuevo, Cuadernos del Salegar quiere recoger otro aspecto de la labor creativa que la comunidad rural de Quintana del Pidio ha ido generando en su callada, sufriente y festiva actividad. |
| A través de los
diversos números que durante estos últimos siete años hemos publicado en Cuadernos
del Salegar se han ido presentando aspectos muy diversos del transcurrir cotidiano de
nuestro pueblo. En esta ocasión recurrimos a una fuente interesante, tratando de percibir
cómo era en realidad la vida cotidiana de nuestros antepasados. Para ello hemos indagado
en las diversas Demandas y Querellas que aparecen archivadas en varios manuscritos
del Ayuntamiento de Quintana del Pidio. Muchas de ellas se refieren a pleitos de herencias
y capellanías. Pero hemos querido seleccionar aquellas que muestran de un modo más vivo
y cercano el vivir con sus problemas y dificultades. Se ha creído conveniente dejar que
hablen casi expresamente los textos, sin añadidos ni indagaciones de otro estilo. La
mayoría de ellas tiene un esquema similar: presentación del demandante y del demandado,
motivos por los que se realiza la demanda y petición de justicia; nosotros destacamos
particularmente los motivos. Posiblemente el lector pueda comprobar la frescura y
actualidad que dichos textos conservan, aunque sean asuntos del siglo XVIII. Parafraseando a Anastasio Rojo diremos que el trabajo que se sigue es pura descripción, sin conclusiones, consideraciones ni comparaciones; es el contenido del morral de un paseante por unos manuscritos del siglo XVIII. Protocolos, demandas, querellas, son documentos sin explorar y constituyen una ancha selva temporal para el que tiene la paciencia de llegar a ellos y de andar y desandar muchas veces caminos sin final y rutas equivocadas. Son un conjunto de destellos e instantáneas únicas y a veces extraordinarias, escondidas y muy bien camufladas en un bosque de documentos baladíes. |
En esta
ocasión, Cuadernos del Salegar quiere ofrecer un estudio significativo de los
diversos monasterios que durante el medievo poblaron estas tierras. Curiosamente, de los
diversos ríos que integran la Ribera burgalesa del Duero, donde numéricamente se han
detectado más ha sido a orillas del Gromejón y del Arandilla, dado el factor importante
que ejerció hasta la Edad Media el punto estratégico de Clunia con sus calzadas romanas.
Nuestra intención primera había sido ceñirnos tan sólo a este río, pero hemos ido
viendo que era conveniente su ampliación, hasta detectar un total de cuarenta y tres
monasterios. Es seguro que existieran bastantes más; muchos se han perdido con el paso
inexorable de la historia; la constancia de otros podría certificarse por estudios más
detallados.
Lo presentamos como un viaje, más allá de los datos simplemente eruditos, pues
puede servir para un mejor conocimiento del entorno. El lector comprobará que respecto a
los monasterios de San Miguel en Quintana y San Cucufate en Monzón no se hacen sino
simples referencias; el motivo es obvio: merecen un tratamiento especial que se realizará
más adelante. Con el presente número abrimos una nueva sección de índole variada bajo
el título «El Gromejón» donde irán apareciendo Cuadernos de diversa
temática y contenido, agrupados al rumor del río que nos lleva, el Gromejón. |
| 15. La vida rural en Quintana del Pidio según las Ordenanzas de los ss. XV-XVI |
Apenas
quedan gentes entre los campos. Con la rapidez vertiginosa de los tiempos modernos
marcharon todos y, ahora, sólo se oye el eco del cierzo que bate sobre los lejanos
árboles del monte. Ya casi nadie se preocupa de dialogar sobre la vida cotidiana, cada
uno en sus asuntos está abalado por la norma general y no requiere pactar los linderos,
ni marcar las fechas en torno al calendario para realizar las faenas agrícolas y
pastoriles, ni señalar las mínimas normas para transformar la convivencia en algo más
humano, ordenado y grato... |