EL OLMO DE "LA PUERTA DE LA VILLA"

Al igual que otros muchos olmos, este árbol se plantó como centro de reunión y reposo en los espacios más nobles de nuestros pueblos. Es un árbol urbano, con todas las ventajas e inconvenientes que ello conlleva.

Los terrenos de Granadilla se instalan sobre suelos pizarrosos, con escaso horizonte, carentes casi por completo de materia orgánica. Son suelos muy pobres que soportaron en el pasado encinares adehesados de escaso desarrollo. Hoy día, jarales, tomillares y brezales componen el matorral dominante. Las viejas tierras de cultivo, hoy anegadas por el embalse de Gabriel y Galán, eran destinadas mayoritariamente al olivar, y allí donde la profundidad del suelo lo permitía, al cultivo de cereal, aunque con escasos rendimientos. Actualmente, para proteger la cuenca del embalse, se han ejecutado repoblaciones masivas de pinos pinaster, halepensis y eucaliptos. El riesgo de incendio está siempre presente.

La ubicación concreta del árbol, a las puertas de la muralla, permite adivinar que ha recibido suficientes aportes, tanto de materia orgánica como de riego, hasta llegar a alcanzar un porte majestuoso en su edad adulta.